| DISCURSO ANTE
SAR EL PRÍNCIPE FELIPE CON MOTIVO DE SU VISITA A LA CAJA DE CANTABRIA
EN LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO DE SU FUNDACIÓN.
ALTEZA REAL. Sr. Presidente de Cantabria, Autoridades. Sr. Presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, Consejeros Generales, Señoras y Señores: Gracias, en primera instancia, por estar hoy en Cantabria para que podamos compartir con España el honor de su presencia y, sobre todo, de forma más específica, su presidencia de este acto con el que celebramos nuestro Centenario con esta Convención Nacional de Obras Sociales de las Cajas de Ahorros Españolas. En nombre de los Órganos de Gobierno de esta centenaria y pujante institución, Caja de Ahorros de Santander y Cantabria, además del respeto y orgullo con el que reconocemos y admiramos la sencilla y a la vez mayestática capacidad de su noble trabajo, queremos expresarle nuestra gratitud concreta por la afectuosa vinculación histórica que con el gesto de su visita, presta hoy a esta región universal. Vinculación, Alteza, directamente ligada a la conmemoración del nacimiento institucional de esta Entidad de ahorro creada por don Modesto Tapia Caballero, con su legado de 35.000 pesetas y el gobernador don Francisco Rivas Moreno, identificado con la promoción de ideas sociales para superar las precariedades de aquello difíciles tiempos. Todo ello, sin embargo, no hubiera sido posible ni suficiente sin el respaldo y decidido aliento de la Reina Regente Dña. María Cristina. Hoy hace cien años, precisamente, sancionaba una Real Orden por la que constituía formalmente el primer Consejo de Administración de esta Entidad del que formaría parte hasta su muerte en 1905 nuestro gran hombre de letras don José María de Pereda, que tanto hizo por lograr apoyos para la suscripción de acciones entre los montañeses de Madrid y de las Casas de Montaña y Cantabria en América. Esta es, por tanto, una Caja de Ahorros de la Corona, como otras muchas, pero solo ésta, también por muchas razones, llevó el nombre del Rey Alfonso, nombre que sigue inscrito en la fachada de este edificio inaugurado por el Rey el 29 de julio de 1907 en una jornada en la que el Monarca definió con profunda convicción el papel social que para las clases modestas y desfavorecidas debían desempeñar las nacientes Cajas de Ahorrros. Y como conmemorar, Alteza, significa tener memoria, traer al recuerdo, nosotros que la tenemos y queremos hacer gala de esa memoria histórica, afirmamos que esta efeméride constituye un claro homenaje al esfuerzo y superaciones del pasado y un nuevo punto de relanzamiento sobre las aguas de esta cuna cantábrica de vocación atlántica hacia el porvenir. En Cantabria, y junto a la celebración de la trayectoria institucional de nuestra Caja –organismo de fuertes y fecundas raíces de nuestro pasado- nadie podía representar mejor que Su Alteza, ante el desafío del firme y esperanzador puente del presente, la tradición y a la vez la esperanza de un futuro fértil en resultados sociales, culturales y económicos. Desde esta vocación por horizontes prometedores, en Cantabria, la de los Tres Mares –que extiende su historia e identidad desde Altamira- le recibimos hoy con el corazón en esta Casa cuya jornada inaugural, hace 90 años, presidió el Rey don Alfonso. Hemos puesto, Alteza, mucho empeño e ilusiones en este Centenario. Surgido del Monte de Piedad y Caja de Ahorros en momentos muy difíciles y también dolorosos para España y para la vieja Montaña, la historia nos recuerda que prácticamente se hundió nuestro puerto del que salían viajeros, mercancías y soldados a defender la bandera de España en las últimas colonias y, paralizado el puerto se estancó la economía cántabra; sin embargo, con la fundación de esta Caja de Ahorros se inició, de inmediato en ese mismo año de 1898, un tiempo de acción para buscar y encontrar nuevos horizontes. Un Centenario, que abre Vuestra Alteza, con este acto al que seguirán dos grandes exposiciones en Torrelavega y Santillana del Mar, que marcarán un hito en la vida cultural de esta Comunidad; la primera sobre el siglo del cambio, y la segunda sobre "Los Cántabros", que intenta plasmar las palabras de Su Majestad el Rey desde el balcón del Ayuntamiento de Santander en su visita oficial a Cantabria en 1984, que las expresó de esta forma tan bella como emocionante para nosotros: "… Ya el mismo nombre de Cantabria evoca y define un marco de siglos, de complejidad y temple de vuestra estirpe… Con especial delectación orgullosa hemos estudiado de niños las hazañas de la voluntad cántabra, irreductible en este hermoso bastión norteño, frente a legiones imperiales y a fuerzas infinitamente superiores…". Al mismo tiempo estaremos acompañados de otras personalidades, incluso, a nivel internacional, como la del ExPresidente de los Estados Unidos, Sr. Carter, que con este motivo nos ha confirmado su presencia en octubre, hecho que nos colma de satisfacción por la rica personalidad de este estadista que en su etapa presidencial alentó la transición española a la democracia y quien como sabe Su Alteza por su profundo conocimiento de la vida americana, goza de una gran popularidad y reconocimiento internacional en su incansable labor a favor de proyectos de paz y de acciones a favor del Tercer Mundo. El Presidente Carter en la entrevista que mantuvimos en su despacho de Atlanta no hace una semana, nos habló, Alteza, del profundo afecto que tiene a nuestros Reyes, de quienes se considera un entrañable amigo. PRINCIPE DON FELIPE: Llega Su Alteza Real a Cantabria y a su capital Santander, que como ha señalado nuestro Alcalde, le recibe con ilusión y orgullo. Si ahora mismo saliese a caminar por las calles de la ciudad cuyo puerto no ha estado ajeno a ninguna de las grandes gestas de la historia española, se tropezaría con auténticos testimonios y lazos de sus raíces históricas y familiares. De frente hacia el mar, la plaza de Alfonso XIII; siguiendo a la izquierda la Avenida Reina Victoria y en su horizonte, el Palacio de La Magdalena, el más cercano recuerdo entrañable de Don Juan, su abuelo. Es imposible que con motivo de una presencia de la Familia Real en Cantabria los cántabros no evoquemos aquél aire romántico y decimonómico de algunas de nuestras calles y jardines que nos retrotae a un pasado no tan lejano en términos históricos, en el que Santander se distinguía por los veraneos regios. Pero sin perder estas referencias históricas de nuestro pasado, también invocamos, sobre todo, la proximidad y adhesión del afecto que todos profesamos a sus Augustos Padres, que hace ahora veinticinco años inauguraban símbolos de progreso y modernidad de nuestra sociedad, como el Hospital Marqués de Valdecilla y el Mercado Nacional de Ganados de Torrelavega. Reconocimiento de corazón y sentimientos a nuestro Rey Don Juan Carlos, garante de una rica convivencia democrática y a nuestra Reina Doña Sofía, inspiradora de nobles causas sociales y valiosas empresas culturales en las que también las Cajas de Ahorros han venido y seguirán jugando un papel preferente, aportando una contribución rigurosa y enriquecedora para el conjunto de as actividades nacionales. Llegado aquí, queremos agradecer las palabras de elogio y reconocimiento que el presidente de la Comisión Nacional de Obras Sociales ha tenido para nuestra Caja, el presente y futuro de estas Entidades de ahorros. Estoy, estamos seguros, que en esta nueva etapa de la Confederación Española de Cajas de Ahorros bajo la presidencia de don Manuel Pizarro, se busquen fórmulas de colaboración con la Corona para impulsar y alentar nuevos y nobles empeños culturales, sociales y medioambientales, sobre todo cuando el paisaje, nuestra geografía, es hoy uno de los vínculos que con la Corona y la Constitución de todos los españoles, mejor expresan la unidad nacional que debemos fortalecer. ALTEZA REAL: En esta centenaria institución, vemos el pasado como ejemplo y la tradición como fortaleza, pero nunca deben anclarse los barcos en el puerto, ni podemos varar el ritmo de la historia. Por eso queremos estar en el viaje de la España solidaria y por ello, Alteza, necesitamos que nos reencuentre como una referencia familiar del porvenir. En este futuro que ya es presente, Cantabria, a la sombre de una profunda historia, una identidad, tradiciones y formas de vivir y nuestra Caja centenaria, desean ofrecerle ésta su Casa y pedirle que nos acompañe, que le acompañemos gratamente al futuro que Su Alteza representa, al reencuentro de nuevos Juan de Herrera, Juan de la Cosa, Menéndez Pelayo y Pereda, Torres Quevedo o González Linares, de las heroicas gestas médicas, literarias, universitarias y empresariales para que se enlacen pasado y futuro al servicio de los más altos intereses de nuestra Nación Española. En las páginas de la historia de esta entidad, herencia positiva que recibimos de nuestros mayores, queda indeleblemente inscrito para que perdure su gesto de honrarnos de forma tan especial en este Centenario. El corazón de los cántabros que sabe sentir, se lo agradece porque la presencia de Vuestra Alteza, engrandece nuestra historia y dinamiza el futuro que ponemos con entusiasmo cántabro al servicio de España. En nombre de todos los impositores de Caja Cantabria, que la sienten como propia al servicio de nuestro progreso, en nombre de los empleados, de los Órganos de Gobierno, muchas gracias por su presencia en este acto central del Centenario, aquí, en esta su casa. ALTEZA REAL, PRÍNCIPE DON FELIPE: Vuelva siempre. |